Ejemplo de contrato social

Ejemplo de contrato social

👼 La teoría del contrato social de rousseau

Otra teoría descriptiva de la sociedad y de la relación entre las normas y las leyes, así como de por qué la sociedad las necesita, es la teoría del contrato social. Un mundo sin normas y leyes que regulen nuestra conducta, según Thomas Hobbes (1588-1689), sería un lugar terrible para vivir. Una cultura sin leyes, según Hobbes, es vivir en un “estado de naturaleza”. La gente se comportará por su propia voluntad en tal estado, sin tener en cuenta su cultura. En un entorno natural, la vida será darwiniana, y el más fuerte sobrevivirá y el débil perecerá. La sociedad del estado de naturaleza de Hobbes carecerá de las comodidades y necesidades que damos por sentadas en la sociedad occidental moderna. La sociedad consistirá en:
La teoría del contrato social es una visión pesimista, pero quizá plausible, de la sociedad sin leyes ni personas que las apliquen. Cuando un mundo se ve sumido en la confusión debido a un acontecimiento trágico, es un ejemplo de una sociedad en estado de naturaleza. Esto puede ocurrir como resultado de un conflicto, como en Ruanda, o como resultado de un desastre natural, como en Nueva Orleans tras el huracán Katrina. En cada uno de estos casos, una parte de la sociedad pasó de ser una nación gobernada por el estado de derecho a una población que vivía en estado salvaje. Se ignoraron las normas y reglas, y la supervivencia se decidió por la fuerza bruta. Desgraciadamente, la cultura evoluciona hacia un estado de naturaleza sin leyes ni reglamentos, ni ciudadanos que hagan cumplir ciertas leyes y normas.

💝 La teoría del contrato social de hobbes

Los primeros pensadores modernos propusieron el contrato social como una explicación de dos cosas: los orígenes históricos del poder soberano y los orígenes morales de los valores que hacen que el poder soberano sea justo y/o válido. Los más conocidos fueron Hugo Grotius, Thomas Hobbes, Samuel Pufendorf y John Locke. Dado que presupone la libertad e igualdad fundamentales de todos los que entran en un acuerdo democrático, así como los derechos conexos que se derivan de esos valores, suele asociarse con la tradición liberal de la teoría política. La teoría del contrato social construye un relato de la autoridad política desde ese punto de partida, que a veces se conceptualiza como un “estado de naturaleza”. Se basa en la premisa de que los seres humanos intrínsecamente libres y justos no tienen derecho a ejercer control sobre los demás a menos que lo hagan en cumplimiento del principio de consentimiento mutuo.
Aunque la teoría del contrato social se basa en los principios de libertad e igualdad fundamentales, tiene sus raíces en una crítica a la teoría de la legitimidad política dominante en la Europa medieval. Antes de la obra de Hobbes, Grotius y Locke, la visión predominante de la legitimidad política se basaba en el control patriarcal de los padres sobre sus hijas, que se remonta a la concesión del poder por parte de Dios a Adán. Por primogenitura, el mayor de los descendientes de Adán heredaba su autoridad cuando éste moría. El poder continuó transmitiéndose de esta manera a medida que nacían las siguientes generaciones, de cada jefe de familia a su descendiente mayor. Con el tiempo, los pueblos se dividieron y surgieron naciones, pero toda la autoridad provenía de Dios, y el principio de la primogenitura siguió siendo el patrón de oro sobre el que se podía juzgar la validez del poder soberano. La obra Patriarcha de Robert Filmer, publicada póstumamente en 1680, fue la expresión más influyente de esta visión de la autoridad soberana. El concepto básico de la teoría del contrato social, según Filmer, era ficticio e inconsistente con la palabra de Dios: que las personas nacen libres e iguales, sin que nadie tenga poder sobre otro. [tres]

➕ Teoría del contrato social pdf

Aunque Sócrates propuso el concepto de contrato social, Thomas Hobbes, John Locke y Jean-Jacques Rousseau lo popularizaron durante la Ilustración. John Rawls es el ejemplo más conocido de la teoría del contrato social en la actualidad.
El contrato social parte del concepto de estado natural, o de cómo vivirían los seres humanos en el universo si no formaran parte de una cultura. Como las personas son intrínsecamente egoístas, el filósofo Thomas Hobbes afirmó que la vida en la naturaleza sería “desagradable, brutal y corta”. Nadie podía estar seguro de que sus derechos naturales a la vida y la libertad se mantendrían si los fuertes imponían su voluntad a los pobres.
Hobbes creía que nadie podía ser tan fuerte en la naturaleza como para no tener miedo de otro humano, y que nadie podía ser tan débil como para no ser una amenaza. Por ello, propuso que todo el mundo se adhiriera a un conjunto de normas comunes y renunciara a algunos de sus derechos para establecer un Estado todopoderoso que pudiera garantizar y preservar los derechos de todos. Hobbes lo bautizó como el “Leviatán”.

☑ Resumen de la teoría del contrato social

El término “Acuerdo Social” ha sido redirigido a esta página. Véase Acuerdo social para información sobre el grupo político griego (Grecia). Véase El contrato social de Jean-Jacques Rousseau, publicado en 1762. Véase también Contrato social (desambiguación).
La afirmación fundamental de la teoría del contrato social es que la ley y el orden político son invenciones humanas, no naturales. El contrato social y el orden constitucional que establece no son más que medios para conseguir un fin -el beneficio de las personas implicadas- y sólo son válidos en la medida en que cumplen su parte del trato. Hobbes sostiene que el gobierno no es una parte del contrato original, y que las personas no están obligadas a adherirse al gobierno si éste es demasiado frágil para frenar eficazmente el faccionalismo y las luchas civiles. Otros teóricos del contrato social sostienen que si el gobierno no protege los derechos naturales de los ciudadanos (Locke) o no sirve a los mejores intereses de la sociedad (la “voluntad común” de Rousseau), los ciudadanos se negarán a seguir o cambiarán el liderazgo por medio de elecciones u otros medios, incluyendo, en su caso, el abuso. El gobierno de Dios, según Locke, sustituía a la autoridad gubernamental porque los derechos naturales eran inalienables, mientras que Rousseau sostenía que la democracia (autogobierno) era la mejor manera de garantizar el bienestar al tiempo que se aseguraba la libertad individual bajo el imperio de la ley. En la Declaración de Independencia de Estados Unidos se recoge la idea lockeana del contrato social. El utilitarismo, el hegelianismo y el marxismo eclipsaron las ideas del contrato social en el siglo XIX; resurgieron en el siglo XX, especialmente en forma de experimento de pensamiento de John Rawls. (5)

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en el botón Aceptar, aceptas el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad