Renovacion fiel sat

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❤ Renovar la alianza con dios

Durante una liturgia vespertina celebrada el 15 de abril en la Catedral de la Asunción, se consagraron y bendijeron el crisma sagrado y otros aceites utilizados para la unción a lo largo del año litúrgico. Los sacerdotes de la archidiócesis de Louisville renovaron los votos que hicieron en su ordenación durante la celebración.
La misa está impregnada de tradición, al igual que otras grandes celebraciones litúrgicas. Comenzó con una larga procesión del clero, encabezada por los seminaristas de la archidiócesis, acompañados por los diáconos y el presbiterio.
La procesión pasó junto a una mesa situada a la entrada de la catedral, en la que se encontraban tres decantadores de aceite de oliva esperando su bendición. Sin embargo, el arzobispo habló a los fieles de renovar sus votos bautismales y de ser “testigos atractivos” antes de que los aceites fueran bendecidos y consagrados.
“Señalando que Cristo está en el centro de las celebraciones de Semana Santa, dijo: “Es en Cristo Jesús que ustedes y yo tendremos el privilegio de renovar nuestras promesas bautismales el día de Pascua, incluso en la Vigilia Pascual. … Y algunos de vosotros tendréis la experiencia del bautismo, y nos alegramos de ello.

🐼 Renovación de la vida

Las rúbricas del Sábado Santo contenidas en el Missale Romanum, editio typica tertia, abordan muchas cuestiones que serán útiles para quienes participen en la planificación de la celebración de la Vigilia Pascual.
Las rúbricas del Missale Romanum nos recuerdan que esta “madre de todas las vigilias” es la “más grande y noble de todas las solemnidades y debe ser única en cada Iglesia” (Missale Romanum, “Rúbricas para la Vigilia Pascual” (EV), nº 2). La Iglesia vela en esta noche santa, celebrando la resurrección de Cristo en los sacramentos y anticipando su regreso a la gloria. Es el punto de inflexión del Triduo, la Pascua de la Nueva Alianza, que significa el paso de Cristo de la muerte a la vida. La Vigilia Pascual, por lo tanto, no corresponde a la misa regular del sábado por la noche y su carácter es único en el ciclo del año litúrgico.
La Vigilia “debe tener lugar por la noche” por su propia naturaleza (EV, nº 3). No comienza antes del anochecer 1, y debe terminar el Domingo de Pascua antes del amanecer. La celebración de la Vigilia Pascual sustituye al Oficio de Lecturas (EV, n. 5).

🥨 La renovación del espíritu santo

13. 13. Cuando no se enciende el fuego debido a las dificultades que puedan surgir, la bendición del fuego se adapta a las circunstancias. Como en otras ocasiones, cuando la gente está reunida en la iglesia, el sacerdote se acerca a la puerta de la iglesia, junto con los ministros que llevan la antorcha pascual. En la medida de lo posible, la gente se gira para mirar al sacerdote. Como en el número 9, se realiza el saludo y el discurso; luego se bendice el fuego y se prepara el cirio, como en los números 10-12.
Uh. 14. El sacerdote enciende el cirio pascual del fuego nuevo, diciendo: Que la luz de Cristo que resurge en la gloria disipe las tinieblas de nuestros corazones y de nuestras mentes. Al igual que con los elementos anteriores, las Conferencias Episcopales también pueden crear otros tipos más adecuados a las culturas de los distintos pueblos.
Un quince. Uno de los ministros toma carbones encendidos del fuego cuando el cirio ha sido encendido y los coloca en el incensario, y el sacerdote introduce en él el incienso de la manera habitual. El cirio pascual y la procesión son formados por el Diácono o, si no hay Diácono, por otro ministro apropiado. Al Diácono u otro ministro que sostiene el cirio pascual le sigue el incensario con el incensario encendido. El Sacerdote les sigue con los ministros y el pueblo, todos con velas no encendidas en las manos. El Diácono, de pie y levantando el cirio en la puerta de la iglesia, canta La luz de Cristo. Y todos responden: Gracias a Dios. El Sacerdote enciende su vela con la llama del cirio pascual. Entonces el Diácono se dirige al centro de la iglesia y canta por segunda vez, de pie y levantando el cirio, la Luz de Cristo. Y todos responden: Gracias a Dios. Todos encienden sus velas de la llama del cirio pascual y proceden a la procesión. Cuando el Diácono se presenta ante el altar, se coloca delante del pueblo, levanta el cirio y canta por tercera vez La luz de Cristo. Y todos responden: Gracias a Dios. Entonces el Diácono pone el cirio pascual en un gran candelabro preparado junto al ambón o en el centro del santuario. Y se iluminan las luces de la iglesia, excepto las velas del altar.

🐯 Versos de la biblia sobre la renovación de los votos

Los católicos han reconocido la misión de la evangelización desde 1975, cuando el Papa Pablo VI dio a conocer su exhortación apostólica Sobre la Evangelización en el Mundo Moderno (Evangelii Nuntiandi), para llevar la Buena Nueva de Jesús a toda situación humana y servir como embajadores del Evangelio a quienes encontramos.
“El Santo Padre invita a todos los católicos en su carta apostólica “Porta Fidei”, publicada en 2011, a “… ponerse en marcha para conducir a la gente fuera del desierto, al lugar de la vida, a la amistad con el Hijo de Dios, a Aquel que nos da la vida, y la vida en abundancia.” En el Plan y Estrategia Nacional para la Evangelización Católica de Estados Unidos, los obispos estadounidenses explican cómo, en términos más realistas, deben reaccionar las parroquias católicas:

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